La búsqueda de la identidad corporativa de nimú, fue sin duda, uno de los retos más difíciles. Con ayuda del equipo de diseño gráfico, pasamos por un proceso de validación y testeo donde pudimos ver la reacción y acogida que tendría el nombre que nos define.
El color representa la transparencia, la calidez y profesionalidad que perseguimos transmitir en la rutina. Juega un papel fundamental en cualquier rincón de la clínica, siendo el color que representa la marca.
Por otro lado, con el logotipo buscábamos una identificación sencilla y legible, creando una contradicción entre “no decir nimú” y un “bocadillo” que evoque precisamente el habla.

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